[Version en Español abajo] “Un Solo Sol” Mural by Rafael Escamilla Narrative by Carlos Ortez Everything began in a vast open space where a huge explosion, what some call “The Big Bang”, created a gigantic planetary spiral composed of an infinite number of suns.  For our planet, however, there is a single sun [un solo sol].  Water formed on our planet and when combined with earth’s other elements, formed living beings: plants, microorganisms, animals, and humans.  People lived in overall balance with the rest of nature surrounding us.  We were and are still part of the same nature, Mother Earth or Pachamama.  The humans were primitive groups, gathering fruits, vegetables, roots, and insects as well as hunting larger animals.  All these activities occurred within that same natural, evolutionary, and harmonic balance. As food became scarce, humans migrated to other lands until they were forced to produce their own food: harvesting grains, vegetables and fruits as well as raising domestic animals for their own consumption, such as chicken and cattle.  Little by little, primitive groups formed the earliest civilizations in different parts of the planet and the accumulation of wealth from Mother Earth began.  The first nations and their borders were established, which turned into the first empires where science, mathematics, philosophy, art, and culture developed.  Feudalism formed, through the centuries, across empires, with the accumulation of large tracts of land and everything that existed upon it.  Capitalism arose through the modern financial systems within the Industrial Revolution, which transformed into Imperialism, the large economic and financial consortia of our times. What became of our Pachamama?  Our earth, of whom we were born, was left outside our consciousness.  Through the centuries, we have distanced ourselves from her and we have stopped being like the butterflies: free, fragile, colorful, beautiful, and sensitive.  For that reason, the grains, fruits and vegetables that we produce are now product of chemical or biogenetic processes.  The animals are born and raised incarcerated, while fed unnaturally. We no longer see our own natural food as our medicine or our own way of life and thinking as being a part of nature.  We do not conceive our nutrition within the wholeness: mind, body, and soul.  Legal and illegal drugs, including alcohol, are now part of our daily nutrition.  Our food is the end result of mechanical processes, of canned products loaded with chemicals and preservatives before arriving at our homes.  The nutritional products are neither fresh nor seasonal.  On a daily basis we are bombarded by the mass media with false information about what real nutrition is. The chemical and mechanical processes also degrade our environment, adding to the extreme devastation of nature and the destruction of everything that could sustain our life in the planet.  This way of life squashes the spirits of the planet (the jailed white doves).  It is evident that, in our modern era, we are more interested in producing money than in creating conditions for the sustainability of the life on the planet. There is an urgent need to eliminate selfishness or acting as an individual inside a cocoon.  It is time to become more creative, to get out of our own individuality and see ourselves collectively.  We must create a debate that prompts awareness for reforestation so we may reattach ourselves to earth and cross the narrow path.  Like the earthworm, we can revitalize the earth, cultivating fertile fruits and vegetables made from germinating seeds.  Likewise, the cicada from the insides of earth will sing to the new dawn, where the spirits of animals, plants and minerals are once again free in harmonious balance with Mother Earth.  Pachamama gave us life once and, if we do not change, could create life again from total devastation, this time without us. The hope is in our commitment to transform the society (the green plow to the left of the spiral), our community, creating worldwide social movements (the human family represented by the butterflies), learning to swim against current (like the salmon, against current towards the place of birth, the beginnings) with the dream of a better tomorrow (the mystery of the utopia) which will serve as a guide for the journey, sometimes stormy, but convinced, as the Cuban poet José Martí said, "the basic truths fit in the wing of a hummingbird". ------------------------------------------------------------------- Mural “Un Solo Sol” por Rafael Escamilla Narrativa por Carlos Ortez Todo empezó en un vasto espacio abierto donde una explosión inmensa, lo que algunos llaman "La Gran Explosión", creó un espiral planetario gigantesco compuesta de un número infinito de soles.  Para nuestro planeta, sin embargo, hay un solo sol, un único sol.  El agua se formó en nuestro planeta y cuando se combinó con otros elementos de la tierra, formó seres vivos: las plantas, los microorganismos, los animales y los humanos.  Las personas vivían en equilibrio general con el resto de la naturaleza que les rodeaba.  Fuimos y aun somos parte de la misma naturaleza, la Madre Tierra o Pachamama.  Los humanos fueron grupos primitivos que recolectaban frutas, vegetales, raíces, e insectos así como cazadores de animales mayores.  Todas estas actividades ocurrieron dentro de ese mismo equilibrio natural, evolutivo y armónico. A medida que el alimento escaseó, los humanos emigraron a otras tierras hasta que fueran forzados a producir su propio alimento: cosechando granos, vegetales y las frutas así como criando animales domésticos para su propio consumo, como pollos y ganado.  Poco a poco, los grupos primitivos formaron las primeras civilizaciones en diferentes partes del planeta y la acumulación de riqueza de la Madre Tierra dio comienzo.  Las primeras naciones y sus fronteras fueron establecidas, quienes se convirtieron en los primeros imperios donde las ciencias, las matemáticas, la filosofía, el arte y la cultura se desarrollaron.  El feudalismo se formó, a través de los siglos, de los imperios, con la acumulación de grandes extensiones de tierra y todo lo que existía sobre ello.  El capitalismo surgió a través de los sistemas financieros modernos dentro de la Revolución Industrial, que se transformó en el Imperialismo, los grandes consorcios, económicos y financieros de nuestros tiempos. ¿Qué fue de nuestra Pachamama?  Nuestra tierra, de quien nacimos, quedó fuera de nuestra conciencia.  A través los siglos, nos hemos desvinculado de ella y hemos dejado ser como las mariposas: libres, frágiles, coloridas, hermosas y sensibles.  Por eso, los granos, las frutas y los vegetales que producimos ahora son el resultado de procesos químicos o biogenéticos.  Los animales nacen y crecen encarcelados, mientras los alimentan de manera poco natural.  Nosotros ya no vemos nuestro alimento natural como nuestra propia medicina o nuestro propio estilo de vida y pensamiento como parte de la naturaleza.  Nosotros no concebimos nuestra nutrición dentro de un todo: mente, cuerpo, y alma.  Las drogas legales e ilegales, inclusive el alcohol, son ahora parte de nuestra nutrición diaria.  Nuestro alimento es el resultado de procesos mecánicos, de productos enlatados cargados con sustancias químicas y conservantes antes de llegar a nuestros hogares.  Los productos nutricionales no son frescos ni de la temporada. Diariamente somos bombardeados por los medios de comunicación con información falsa sobre lo que es la verdadera nutrición. Los procesos químicos y mecánicos también degradan nuestro medioambiente, añadiendo a la devastación extrema de la naturaleza y la destrucción de todo lo que podría sostener nuestra vida en el planeta.  Este estilo de vida aplasta los espíritus del planeta (las palomas blancas encarceladas).  Queda patente que, en nuestra era moderna, nosotros estamos más interesados en producir dinero que en crear condiciones para la sostenibilidad de la vida en el planeta. Hay una necesidad urgente de eliminar el egoísmo o actuando como un individuo dentro de un capullo.  Es tiempo de ser más creativo, para salir de nuestra propia individualidad y vernos colectivamente.  Debemos crear un debate que incite la toma de conciencia para la reforestación, para que podamos reconectarnos a la tierra y cruzar el sendero angosto.  Como la lombriz de tierra, nosotros podemos revitalizar la tierra, cultivando frutas y vegetales fértiles producto de semillas germinadas.  De la misma manera, la cigarra cantará desde las entrañas de la tierra a la nueva alba, donde los espíritus de los animales, las plantas y los minerales son una vez más libres en equilibrio armonioso con la Madre Tierra.  La Pachamama nos dio vida una vez y, si nosotros no cambiamos, podría crear vida otra vez de una devastación total, esta vez sin nosotros. La esperanza está en nuestro compromiso por transformar la sociedad (el verde arado a la izquierda del espiral), nuestra comunidad, creando movimientos sociales a nivel mundial (la familia humana representada por las mariposas), aprendiendo a nadar contra corriente (como el salmón, contra corriente hacia el lugar de nacimiento, el inicio) junto al sueño de un mejor mañana (el misterio de la utopía) que servirá como guía para el viaje, a veces tormentoso, pero convencidos, como dijo el poeta cubano José Martí que “las verdades elementales caben en el ala de un colibrí”.

[Version en Español abajo]
“Un Solo Sol” Mural by Rafael Escamilla
Narrative by Carlos Ortez

Everything began in a vast open space where a huge explosion, what some call “The Big Bang”, created a gigantic planetary spiral composed of an infinite number of suns.  For our planet, however, there is a single sun [un solo sol].  Water formed on our planet and when combined with earth’s other elements, formed living beings: plants, microorganisms, animals, and humans.  People lived in overall balance with the rest of nature surrounding us.  We were and are still part of the same nature, Mother Earth or Pachamama.  The humans were primitive groups, gathering fruits, vegetables, roots, and insects as well as hunting larger animals.  All these activities occurred within that same natural, evolutionary, and harmonic balance.

As food became scarce, humans migrated to other lands until they were forced to produce their own food: harvesting grains, vegetables and fruits as well as raising domestic animals for their own consumption, such as chicken and cattle.  Little by little, primitive groups formed the earliest civilizations in different parts of the planet and the accumulation of wealth from Mother Earth began.  The first nations and their borders were established, which turned into the first empires where science, mathematics, philosophy, art, and culture developed.  Feudalism formed, through the centuries, across empires, with the accumulation of large tracts of land and everything that existed upon it.  Capitalism arose through the modern financial systems within the Industrial Revolution, which transformed into Imperialism, the large economic and financial consortia of our times.

What became of our Pachamama?  Our earth, of whom we were born, was left outside our consciousness.  Through the centuries, we have distanced ourselves from her and we have stopped being like the butterflies: free, fragile, colorful, beautiful, and sensitive.  For that reason, the grains, fruits and vegetables that we produce are now product of chemical or biogenetic processes.  The animals are born and raised incarcerated, while fed unnaturally. We no longer see our own natural food as our medicine or our own way of life and thinking as being a part of nature.  We do not conceive our nutrition within the wholeness: mind, body, and soul.  Legal and illegal drugs, including alcohol, are now part of our daily nutrition.  Our food is the end result of mechanical processes, of canned products loaded with chemicals and preservatives before arriving at our homes.  The nutritional products are neither fresh nor seasonal.  On a daily basis we are bombarded by the mass media with false information about what real nutrition is.

The chemical and mechanical processes also degrade our environment, adding to the extreme devastation of nature and the destruction of everything that could sustain our life in the planet.  This way of life squashes the spirits of the planet (the jailed white doves).  It is evident that, in our modern era, we are more interested in producing money than in creating conditions for the sustainability of the life on the planet.

There is an urgent need to eliminate selfishness or acting as an individual inside a cocoon.  It is time to become more creative, to get out of our own individuality and see ourselves collectively.  We must create a debate that prompts awareness for reforestation so we may reattach ourselves to earth and cross the narrow path.  Like the earthworm, we can revitalize the earth, cultivating fertile fruits and vegetables made from germinating seeds.  Likewise, the cicada from the insides of earth will sing to the new dawn, where the spirits of animals, plants and minerals are once again free in harmonious balance with Mother Earth.  Pachamama gave us life once and, if we do not change, could create life again from total devastation, this time without us.

The hope is in our commitment to transform the society (the green plow to the left of the spiral), our community, creating worldwide social movements (the human family represented by the butterflies), learning to swim against current (like the salmon, against current towards the place of birth, the beginnings) with the dream of a better tomorrow (the mystery of the utopia) which will serve as a guide for the journey, sometimes stormy, but convinced, as the Cuban poet José Martí said, "the basic truths fit in the wing of a hummingbird".

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Mural “Un Solo Sol” por Rafael Escamilla
Narrativa por Carlos Ortez

Todo empezó en un vasto espacio abierto donde una explosión inmensa, lo que algunos llaman "La Gran Explosión", creó un espiral planetario gigantesco compuesta de un número infinito de soles.  Para nuestro planeta, sin embargo, hay un solo sol, un único sol.  El agua se formó en nuestro planeta y cuando se combinó con otros elementos de la tierra, formó seres vivos: las plantas, los microorganismos, los animales y los humanos.  Las personas vivían en equilibrio general con el resto de la naturaleza que les rodeaba.  Fuimos y aun somos parte de la misma naturaleza, la Madre Tierra o Pachamama.  Los humanos fueron grupos primitivos que recolectaban frutas, vegetales, raíces, e insectos así como cazadores de animales mayores.  Todas estas actividades ocurrieron dentro de ese mismo equilibrio natural, evolutivo y armónico.

A medida que el alimento escaseó, los humanos emigraron a otras tierras hasta que fueran forzados a producir su propio alimento: cosechando granos, vegetales y las frutas así como criando animales domésticos para su propio consumo, como pollos y ganado.  Poco a poco, los grupos primitivos formaron las primeras civilizaciones en diferentes partes del planeta y la acumulación de riqueza de la Madre Tierra dio comienzo.  Las primeras naciones y sus fronteras fueron establecidas, quienes se convirtieron en los primeros imperios donde las ciencias, las matemáticas, la filosofía, el arte y la cultura se desarrollaron.  El feudalismo se formó, a través de los siglos, de los imperios, con la acumulación de grandes extensiones de tierra y todo lo que existía sobre ello.  El capitalismo surgió a través de los sistemas financieros modernos dentro de la Revolución Industrial, que se transformó en el Imperialismo, los grandes consorcios, económicos y financieros de nuestros tiempos.

¿Qué fue de nuestra Pachamama?  Nuestra tierra, de quien nacimos, quedó fuera de nuestra conciencia.  A través los siglos, nos hemos desvinculado de ella y hemos dejado ser como las mariposas: libres, frágiles, coloridas, hermosas y sensibles.  Por eso, los granos, las frutas y los vegetales que producimos ahora son el resultado de procesos químicos o biogenéticos.  Los animales nacen y crecen encarcelados, mientras los alimentan de manera poco natural.  Nosotros ya no vemos nuestro alimento natural como nuestra propia medicina o nuestro propio estilo de vida y pensamiento como parte de la naturaleza.  Nosotros no concebimos nuestra nutrición dentro de un todo: mente, cuerpo, y alma.  Las drogas legales e ilegales, inclusive el alcohol, son ahora parte de nuestra nutrición diaria.  Nuestro alimento es el resultado de procesos mecánicos, de productos enlatados cargados con sustancias químicas y conservantes antes de llegar a nuestros hogares.  Los productos nutricionales no son frescos ni de la temporada. Diariamente somos bombardeados por los medios de comunicación con información falsa sobre lo que es la verdadera nutrición.

Los procesos químicos y mecánicos también degradan nuestro medioambiente, añadiendo a la devastación extrema de la naturaleza y la destrucción de todo lo que podría sostener nuestra vida en el planeta.  Este estilo de vida aplasta los espíritus del planeta (las palomas blancas encarceladas).  Queda patente que, en nuestra era moderna, nosotros estamos más interesados en producir dinero que en crear condiciones para la sostenibilidad de la vida en el planeta.

Hay una necesidad urgente de eliminar el egoísmo o actuando como un individuo dentro de un capullo.  Es tiempo de ser más creativo, para salir de nuestra propia individualidad y vernos colectivamente.  Debemos crear un debate que incite la toma de conciencia para la reforestación, para que podamos reconectarnos a la tierra y cruzar el sendero angosto.  Como la lombriz de tierra, nosotros podemos revitalizar la tierra, cultivando frutas y vegetales fértiles producto de semillas germinadas.  De la misma manera, la cigarra cantará desde las entrañas de la tierra a la nueva alba, donde los espíritus de los animales, las plantas y los minerales son una vez más libres en equilibrio armonioso con la Madre Tierra.  La Pachamama nos dio vida una vez y, si nosotros no cambiamos, podría crear vida otra vez de una devastación total, esta vez sin nosotros.

La esperanza está en nuestro compromiso por transformar la sociedad (el verde arado a la izquierda del espiral), nuestra comunidad, creando movimientos sociales a nivel mundial (la familia humana representada por las mariposas), aprendiendo a nadar contra corriente (como el salmón, contra corriente hacia el lugar de nacimiento, el inicio) junto al sueño de un mejor mañana (el misterio de la utopía) que servirá como guía para el viaje, a veces tormentoso, pero convencidos, como dijo el poeta cubano José Martí que “las verdades elementales caben en el ala de un colibrí”.